CURSO DE QUECHUA III 2025
Resolución de aprobación
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Duración
8 SEMANAS
Certificación
150 horas pedagógicas
Modalidad
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Durante los meses de abril, mayo, junio y julio se realizó diversas actividades de proyección social con el objetivo Contribuir al desarrollo integral de la comunidad mediante la aplicación de conocimientos, valores y habilidades adquiridos en la formación profesional, promoviendo la responsabilidad social, la solidaridad y la participación activa de estudiantes y docentes en la solución de problemáticas sociales, educativas y culturales, fortaleciendo el vínculo entre la institución y su entorno.
En los meses de mayo junio y julio se promovió acciones articuladas entre el sector educativo (MINEDU) y entidades públicas vinculadas al desarrollo social y laboral, con la finalidad de fortalecer las capacidades de los jóvenes en situación de vulnerabilidad en la región Ayacucho, mediante estrategias de prevención social y promoción del empleo digno, fomentando su inclusión educativa, social y económica.
Las metas esperadas de la intervención se orientan a fortalecer las capacidades de los estudiantes de educación superior pedagógica mediante procesos de formación en habilidades socioemocionales, orientación vocacional, empleabilidad y emprendimiento. Asimismo, se busca generar vínculos sostenidos con instituciones públicas del sector educativo, social y laboral para implementar acciones conjuntas que favorezcan la inclusión educativa, la continuidad formativa y la proyección profesional de los estudiantes.
Durante el mes de julio se llevó a cabo talleres grupales con los diferentes programas de estudio, teniendo como objetivo promover el respeto, la empatía, la autorreflexión y la corresponsabilidad dentro de una comunidad educativa, con una intervención multidisciplinaria social y psicopedagógico.
Uno de los principales logros del taller fue fortalecer la empatía y la comunicación asertiva entre los participantes. Al compartir experiencias y emociones, los estudiantes desarrollaron la capacidad de ponerse en el lugar del otro, comprendiendo la importancia de actuar con tolerancia y respeto. Esta vivencia permitió transformar la manera en que se relacionan, disminuyendo tensiones y previniendo actitudes de exclusión o agresividad.
La actividad contribuyó a fortalecer la conciencia colectiva sobre la necesidad de construir un ambiente armónico y de apoyo mutuo dentro del espacio educativo.